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Cuando te encargan un trabajo de ingeniería

Cuando te encargan un trabajo de ingeniería hay que entender desde el principio que trabajas en equipo. Y que hay expectativas de plazo y contenido. Y debe haberlas de calidad, aunque es oportuno recordar que cuando alguien te pide algo bueno, barato y en poco tiempo, hay que responderle “de esas tres condiciones, en este caso elige dos”.

Este texto está escrito para entornos que vamos a llamar normales. Empresas y organizaciones que funcionan razonablemente bien. No paraísos terrenales, ni tampoco campos de lava volcánica. Y, sobre todo, entornos no gobernados por el miedo. Así son la mayoría de los casos. Si estás en un paraíso, enhorabuena, lo que decimos pasará a menudo. Si en un campo de la a, es urgente que te cambies. No te pagan lo suficiente para comprometer tu buena fama y tu salud con gente tan tóxica (espero, claro, que tú seas mucho menos tóxico, y por eso damos este consejo).

Mucha gente en España, pero no solo aquí, exagera para mal los defectos de su organización, para resaltar sus virtudes, su paciencia, o su mala suerte. No seas así, y, en todo caso, no para ti mismo. A los demás no los puedes engañar mucho, pero a ti mismo no te mientas nunca. Mira con ecuanimidad tu entorno, y piensa en buenas maneras de preguntar lo que debe ser preguntado.

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By LICKO – en.wikipedia, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1427004

Al principio dominan en todos los implicados un cierto contento por ganar el trabajo, o porque hayan elegido a este equipo. Puede haber a veces un cierto miedo, simultáneamente ¿Estamos preparados para abordar el trabajo? ¿Nos resultará fácil o difícil? Al margen de estas sensaciones, cada uno de los integrantes del equipo debe prepararse tanto en los aspectos externos como en los internos.

Veamos primero el aspecto externo. Esta es una posible lista para las preguntas del decálogo externo:

  1. ¿qué tratamos de hacer?
  2. ¿qué se espera de mí?
  3. ¿puedo y debo hacer esto, o debo negarme, por razones éticas y deontológicas?
  4. ¿puedo y debo negarme porque no da tiempo a hacer esto bien? (Y tampoco va a haber una segunda vuelta, que sería necesaria aunque por motivos políticos hagamos una entrega en un tiempo no razonable)
  5. ¿qué más podría hacer? (Sin inmiscuirme innecesariamente y sin molestar, en principio, pero en todo caso evitando errores graves, aún molestando e inmiscuyéndome)
  6. ¿qué datos necesito y son imprescindibles para resolver mi parte del problema?
  7. ¿qué datos puedo estimar, porque son importantes pero secundarios?
  8. ¿cuál es mi equipo nuclear, y cuál mi equipo extendido?
  9. ¿que dos personas son las fundamentales para comunicarles dudas y conflictos?
  10. ¿qué puedo aportar al equipo porque las demás aportaciones son escasas, para que el equipo sea eficaz?

Hemos empezado por las preguntas que se refieren al círculo interior, pero las del círculo interno tampoco están mal. Si aceptamos el encargo por nuestra parte, quiere decir que el encargo está ajustado a nuestra experiencia y capacitación. Estamos, al menos por lo que dice nuestro CV, preparados. Si hemos ganado, hay que pensar que bien preparados. Algunas de las preguntas del círculo interno podrían ser estas:

1) ¿Cuánto hace que hice un trabajo similar?

2) ¿Qué conceptos hay que repasar?

3) ¿a quién le puedo contar dudas (si se puede preguntar sin violar la reserva obligada por la deontología en cada caso)?

Los lectores habrán notado que no se han incluido preguntas también relevantes sobre medios y herramientas disponibles, y su adecuación al encargo. Este problema es cada vez más frecuente, por el coste, complejidad y especificidad de las herramientas informáticas que se emplean actualmente, pero quedará, como el cuestionario interno, para otra ocasión.

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By U.S. Army Corps of Engineers. Alfred L. Rives, Assistant Engineer, Delineator. [Public domain], via Wikimedia Commons

1) ¿qué tratamos de hacer?

Es fundamental comprender el objetivo de la actuación, en alcance, producto, plazos parciales y plazo total. Hay además un componente estratégico. ¿Es un trabajo habitual, en tema y alcance? ¿Es algo que sabemos hacer en la casa, pero de un tamaño poco común? ¿Es algo nuevo, pero cercano y manejable por tamaño, o implica un riesgo por tema y tamaño?

Si es el caso es este último, solo hay que hacer el trabajo en una situación de gran riesgo si no se afronta. Y será difícil salir, a menos que esté extraordinariamente bien pagado, lo que es raro. Innovar es fundamental a largo plazo, pero hay que hacerlo CN un riesgo controlado,,y, a ser posible, reducido.

2) ¿qué se espera de mí?

Los seis roles de un profesional son planificador, ejecutor, coordinador, explorador, comunicador o líder. Por supuesto, poca gente tiene solo un rol, incluso solo dos. Pero suele predominar uno sobre los demás, y hay otro que resultara el más crítico a nuestra escala. Hay que asumir los roles desde el minuto uno, con intensidad. Si no lo ves claro, pregunta.

3) ¿puedo y debo hacer esto, o debo negarme, por razones éticas y deontológicas?

Ten cuidado con lo que haces, o en que colaboras. En estos casos, convencerte de que no importa que el asunto sea claramente dudoso suele terminar mal. Recuerda que un asunto puede volver a causarte mal mucho tiempo después de hacerlo, y cuando ya uno se cree a salvo por el tiempo transcurrido. En estos momentos la realidad se preserva muy bien a través de documentos y correos. La erosión del viento es mucho menos eficaz, por no decir nada.

Por otro lado, reflexiona. Muchos asuntos son limpios, pero otros muchos no del todo. Se exige una brújula moral clara para moverse en un mundo gris. El comportamiento real no es el de un santo, sino el de una persona humana. Lo importante es como se verá un asunto desde fuera en un plazo medio.

4) ¿puedo y debo negarme porque no da tiempo a hacer esto bien? (Y tampoco va a haber una segunda vuelta, que sería necesaria aunque por motivos políticos hagamos una entrega en un tiempo no razonable)

Vamos primero con el paréntesis. En una sociedad movida por intereses políticos es frecuente que los plazos se sacrifiquen. Y no da tiempo a hacer bien lo que te piden ¿por qué te lo piden, entonces? Porque se cede a una presión de plazo que no es razonable, pero se percibe que no es grave la pérdida de calidad implicada. En ocasiones se tiene la sensación (acertada o no) de que luego habrá otro plazo adicional para corregir errores menores de precisión o definición. Si en el encargo que estamos sopesando se da esta circunstancia, habrá más oleadas y entregas, por lo que es posible que el producto final sea entre digno y bueno. Sería mejor negarse a plazos poco o nada razonables y en todo caso hay q protestar.

El plazo limita la calidad, si bien a partir de un cierto momento los costes de ingeniería sobrepasan la mejora del producto final. Si un plazo es corto, conviene acotar el detalle y la precisión de lo producido. Dar la impresión de que se están vendiendo duros a peseta perjudica al sector (o sea, te perjudica a ti a partir de mañana por la mañana) y puede darle al cliente una falsa sensación de éxito económico.

El plazo disponible y la calidad exigida son cuestiones nada independientes. Se habla en ocasiones de lo que hace falta aquí y ahora y lo que “en teoría” se debería exigir. La deferencia entre las dos, la distancia que puede existir, tiene tres dimensiones: la cultura local, la colaboración de los que encargan y ejecutan y el grado de prioridad del resultado sobre el proceso. También influye la manera en que se castiga socialmente el “tomar atajos”, así como la servidumbre del procedimiento a la táctica política. La estrategia de la ingeniería es poder decir dentro de 10 o 20 años que se hicieron las cosas bien, evitando la manida expresión “hicimos lo que pudimos” o la aún peor “ya sabes cómo eran las cosas entonces”. Hace siglos (¡literalmente!) que sabemos cómo hacerlo con profesionalidad, frente a las chapuzas.

Nota: se refiere el término táctica al método concreto que se sigue y estrategia al plan establecido para lograr un objetivo. La estrategia suele ser al plan de partida, no detallado, y la táctica es la implantación del plan estratégico en la realidad. Según la RAE, estrategia es el Arte, traza para dirigir un asunto, mientras que la táctica es el “método o sistema para ejecutar o conseguir algo”. Merece la pena distinguir.

5) ¿qué más podría hacer? (Sin inmiscuirme innecesariamente y sin molestar, en principio, pero en todo caso evitando errores graves, aún molestando e inmiscuyéndome)

Siempre es bueno (bueno, excepto si tus jefes son algo tóxicos) contribuir al trabajo con algo más de lo que te piden. Con dos principios básicos:

  • siempre q tu trabajo se haga bien. No hay cosa peor q corregir a otros mientras nuestro trabajo no avanza, o va retrasado
  • siempre q tu aportación sea buena recibida. Puede no serlo por parte de tus superiores, y hazles caso. También puede no serlo por tus compañeros. Si es así, es por miedo suyo o porque no te expresas con corrección, y parece que quieres quedar por encima más que contribuir.

Hay una excepción clara: si ves o crees que se está cometiendo un error, tu obligación profesional, ética y deontológicamente, es avisar. Empieza por avisar al equipo responsable, y, si no pueden o no saben hacer caso, advierte a tus superiores. Eso sí, ten cuidado al advertir. Por educación, pero también porque todos nos equivocamos, decir “conviene repasar esto, porque podría ocurrir aquello” es mucho mejor que “estos no tienen ni idea y están metiendo la pata hasta la cintura”.iconos-vectorizados-de-transporte

6) ¿qué datos necesito y son imprescindibles para resolver mi parte del problema?

7) ¿qué datos puedo estimar, porque son importantes pero secundarios?

A las preguntas 6 y 7 debe darse una respuesta conjunta, porque algunos datos pueden pasar de una a otra categoría. En realidad, hay una tercera categoría de datos intermedios, habitualmente de menor relevancia y que son “normales”, que son introducidos y decididos durante el proceso de diseño y toma de decisiones. Estas decisiones influyen en el coste y, a veces, en el plazo, pero muchas veces no se repara en su incidencia. Un ejemplo: en España, durante décadas un baño completo incluía un bidet y una bañera. Al encargar un presupuesto, los datos eran el estilo de la vivienda, la superficie del baño, el número de puertas, si tenía ventana, la ventilación, la renta disponible de los propietarios en ese momento, y el precio y ubicación de la vivienda. Ahora, ni el bidet ni la bañera son “imprescindibles”. Cada vez más gente quiere un plazo de ducha, aunque el baño sea suficientemente grande como para acoger una bañera. El ejemplo podría continuar, pero el mensaje se entiende.

Sin datos no se puede responder a las preguntas. Y los datos estimados deben estar listados expresamente, por si se pueden saber (es lo mejor) o se puede hacer una estimación mejor.

8) ¿cuál es mi equipo nuclear, y cuál mi equipo extendido?

Para plantear bien el trabajo en cantidad, entregas parciales y plazo es importante saber con quién se cuenta. Puede haber miembros a tiempo parcial. Y otros que solo estarán en el equipo en un momento determinado y por un tiempo determinado. Es malo asumir que cuando haya que hacer el trabajo habrá gente suficiente. Además, si se puede incorporar a alguien, hay que tener trabajo eficaz para ellos en el momento preciso.

El equipo nuclear suele conocerse bien, y puede tener bajas prorazones médicas o de estancias temporales de gente en otros sitios. El equipo extendido puede estar mucho menos claro, y depender de lo que se pida, y cuándo y cómo se pida.

9) ¿que dos personas son las fundamentales para comunicarles dudas y conflictos?

Si ocurre algo inesperado o desagradable, y puede influir en el ambiente de trabajo, el plazo o la calidad del resultado es importante decirlo. Y pronto. Nunca asumas que porque tú has visto algo los demás lo van a ver. Y puede que a veces a los responsables les sea más cómodo ignorar el problema.

Dada la estructura de los equipos modernos, cada vez es más habitual desarrollar el trabajo en equipos muy especializados, multidisciplinares y reducidos. La globalización ha provocado que el trabajo sea muy ágil, pero atomizado. Los equipos ya no se reúnen, y la detección de errores y desconexiones es cada vez más difícil. Añadamos a esto la idiosincrasia de los jefes y superiores, que no siempre cumplen las máximas tan difundidas de comunicaciones abiertas y transparencia.

Este marco hace fundamental tener canales de comunicación, formales o informales, firmados o anónimos, que permitan reaccionar a los responsables máximos a tiempo. Tu tarea es identificar dos personas con las que puedas hablar. Y tener eso decidido pronto.

10) ¿qué puedo aportar al equipo para que el equipo sea eficaz?

Los seis roles de un profesional son planificador, ejecutor, coordinador, explorador, comunicador, y líder. Planificador es quien debe preparar con antelación la secuencia de trabajos. Ejecutor, quien los concreta como es requerido. Coordinador es quien hace de guardia de tráfico, pasando datos y conclusiones parciales para que el trabajo final tenga calidad y fluya con naturalidad y sin duplicaciones y sobrecostes. Explorador, quien debe escrutar posibilidades que el equipo no conoce aún, nuevas técnicas y nuevas posibilidades. Comunicadores somos todos, en un doble sentido: dentro del equipo y en el trabajo hecho. Finalmente, en muchas ocasiones (más de las que parece) nos toca ejercer labores de liderazgo, principal o complementario.

Cuando llega el encargo examina el conjunto, y selecciona los roles que no debes descuidar, para asegurarte de hacerlo bien.

En conclusión: este cuestionario ayuda a preparar el terreno cuando llega un trabajo nuevo, un proceso que ayuda a mejorar la predisposición y simplifica la actuación posterior. ¿Quieres añadir algo? Coméntalo.

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Aforismos de carreteras (1)

Retomando un texto de Javier Rui-Wamba, recordado en este enlace de Enrique Montalar , y por mi cuando estuve en su conferencia de recuerdos en la Residencia de Estudiantes, pensé en algún aforismo de carreteras, comparando las obras lineales, y en articular las carreteras, con las personas y nuestras vivencias. Primero, los ocho aforismos de

Los ocho aforismos son:

  1. La inestabilidad estructural tiene mucha similitud con la inestabilidad del comportamiento de los seres humanos.
  2. El conocimiento de las reacciones de los apoyos de una estructura es esencial para comprender su comportamiento y evaluar su seguridad.
  3. La fatiga estructural depende, prioritariamente, de la amplitud y frecuencia de las variaciones tensionales.
  4. No es posible conocer el estado tensional de una estructura.
  5. Los ingenieros somos gestores de incertidumbres.
  6. Los materiales y las estructuras que construimos con ellos deben ser resistentes, dúctiles y tenaces. La ductilidad es un puente sobre nuestra ignorancia y la tenacidad estructural expresa su tolerancia al daño.
  7. No se debe calcular una estructura que no se sepa dibujar. No se deben utilizar fórmulas cuyo significado físico se desconoce. No se debe dimensionar con ordenador una estructura que no se sepa calcular manualmente.
  8. Las patologías estructurales son el modo en que nuestras estructuras manifiestan su disgusto por el trato que han recibido en su concepción, proyecto, construcción o utilización.

Y aquí va el primero de carreteras:

Envuelve a tus dificultades (si tienes potencia suficiente, claro)

En nuestra vida tenemos que ir construyendo con estabilidad. Nos puede ocurrir que tengamos pegas, inconvenientes, dificultades, problemas Puedes pensar en una dificultad como una piedra grande, que es más difícil controlar e integrar en el tejido y estructura de tu vida ¿Qué se puede hacer? La ingeniería de carreteras (y otras obras lineales) puede darte una solución.

 Por si no quieres leer hasta el final. O no te interesa particularmente la técnica, resumiré: trabaja para apartar lo que no puedes integrar, y da estabilidad al resto. ¿Como y por qué? Sigue leyendo…

zahorra17 Las obras de tierra se estabilizan al compactarlas durante su construcción. Esto no se puede hacer de una vez. No se puede construir todo el relleno y luego compactarlo. ¿Por qué? Sencillo, nos falta potencia para aplicar energía a algo tan grande, y capacidad de control eficaz de los movimientos que se pueden producir. Solución: construir por capas (nosotros las llamamos “tongadas”, todo gremio desarrolla una jerga, por varios procesos).

 Cada tongada se extiende y luego se estabiliza mediante su compactación. Y aquí viene un juego interesante. ¿Cómo decidimos el espesor de la tongada? Hay cuatro factores actuando en dos direcciones opuestas. Hacia capas más gruesas juegan el rendimiento (más relleno construido cada día) y las piedras gordas q haya en el suelo. Hacía capas más finas juegan la capacidad de control y poder hacer el trabajo con máquinas (recursos, al fin y al cabo) más baratas.

 Cada piedra gruesa es una dificultad. Si la capa tiene el espesor de las piedras gruesas no podemos actuar sobre el resto de las partes, las piedras gruesas (dificultades) nos lo impedirán. Lo mismo ocurre con las dificultades demasiado grandes para ser impiden hacer el resto de tu vida, llevar bien el resto de tus asuntos. Tenemos que decidir si una piedra es tan gorda que nos sobrepasa, o gorda, pero no tanto, y la podemos envolver en el resto del suelo, para estabilizar el conjunto, aunque la piedra gordita, vamos a decir, no se rompa, no desaparezca. ¿Cómo decidimos eso? Evaluando nuestra potencia.

 En carreteras esto se hace con reglas. La más segura es que la capa o togada extendida tenga un espesor  al menos 2,5 veces (dos veces y media) el tamaño de la piedra “gordita”. La condición mínima es que el espesor de la capa supere en treinta centímetros (30 cm) el tamaño de la piedra más grande que toleramos. Así que eso proceso es s cuál es el tamaño de l piedra más grande que nos gustaría usar, con eso decidimos el espesor mínimo de tongada que deberíamos extender, y comprobamos que nuestro equipo es suficientemente potente como para compactar ese espesor. ¿Que ocurre si no es asi? Que tendremos que eliminar las piedras de ese tamaño de nuestra obra, para poder estabilizar una capa más delgada.

2008-08-06-newport-beach-y-utah-593Finalmente, si tenemos éxito, habrá unas piedras que podamos admitir, y otras que no. Y tendremos dos trabajos. Primero, quitar de la obra las piedras demasiado grandes. No pueden ser demasiadas, o habrá que tener una fase de trabajos preliminar: quitarlas. Segundo, estabilizar la capa rodeando las piedras retenidas en un esqueleto de partículas más pequeñas. Lo mismo sucede con los problemas. Si son demasiado grandes, hay que aparcarlos, sacarlos de la escena. Los demás, o los resuelves o los entierras, de manera que no afecten a la estructura de tu vida y esta sea sólida y razonablemente estable.

En la vida, como en las carreteras, viene bien un agente estabilizador.

Muy feliz noviembre

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