Archivo mensual: noviembre 2016

Aforismos de carreteras (2)

La serie está explicada aquí, que es la primera entrega. Solamente repetiré que es un homenaje a Javier Rui-Wamba.

Cuida tu formación, consérvala y conecta todos sus campos

Un pavimento (empleando aquí la acepción habitual en Latinoamérica) es una estructura resistente por la que se viaja cómodamente durante muchos años si las diferentes capas están pegadas, son de un espesor suficiente y uniforme, disponen de una cimentación eficaz y están pensadas para las solicitaciones a las que se van a someter. De la misma manera, una persona responderá de manera armónica, sin fisuras y con una calidad humana alta si su preparación es adecuada, y las diferentes materias que domina están conectadas, estructuradas, no tienen lagunas importantes, se apoyan en un conocimiento sólido y suficientemente variado y se han preparado en las áreas q van a necesitar en su desempeño.

Este paralelismo entre las personas y los pavimentos continúa si se contempla su construcción y su conservación y mantenimiento a lo largo del tiempo. Los pavimentos pueden construirse en muchos momentos, pero no cuando el clima es excesivamente riguroso o la precipitación hace imposible la construcción. El ritmo debe ser razonablemente uniforme, ni demasiado lento (tardaremos demasiado en disponer de él) ni demasiado rápido (no podremos darle la imprescindible solidez. El aprendizaje debe ser continuado, ni demasiado lento, para no aburrir a quien aprende, ni demasiado rápido, tanto que falte la comprensión de lo que se aprende y la reflexión que madura y solidificado el conocimiento.

Para conectar las capas del pavimento sus superficies deben estar compactadas, limpias de polvo y contaminación, ser regulares, y se debe dar la emulsión adecuada con dotación suficiente. Una emulsión inadecuada no funcionará, una dotación insuficiente resultará en una unión débil.

Una persona conecta sus conocimientos si son sólidos, si no están contaminados por el error, si aplica materiales como la analogía, la deducción, la semejanza y la inducción, y si las conexiones son sólidas y tienen caminos de ida, de vuelta y de ida y vuelta. ¿Cómo diagnostican los médicos o los ingenieros ante una patología? La solidez de cada conocimiento, por ejemplo, los mecanismos de la fiebre en un paciente o la forma y dimensiones de un mapa de grietas en un pavimento hace q pueda llegar a una conexión de síntoma a causa posible, se reúnan síntomas compatibles para crear un diagnóstico probable, y partiendo del diagnóstico se llegue a la aplicación de un remedio o de la estabilización de la situación.

Una conservación a tiempo permite mantener el pavimento en buen estado durante toda su vida útil, mediante actividades de coste e incidencia limitados, con poca afección al tráfico. Podremos seguir circulando sobre el pavimento, cubriendo el recorrido deseado con mínimas molestias. Eso sí, la conservación debe ser preventiva más q curativa, frecuente más que esporádica, sin dear de hacerlo ningún año. El precio del olvido es elevado, y su pago ineludible.

El conocimiento se mantiene leyendo activamente algunos artículos, asistiendo a reuniones provechosas en las que se disfruta con los colegas, de duración limitada, y cada año. Así nos mantenemos alerta, activos y al día. Esto nos permite saber cosas antes de tener que aplicarlas, más q ponernos a buscar una parte relevante del conocimiento cuando el problema debe ser afrontado. Y podremos seguir trabajando con buen rendimiento, sin que el mantenimiento del conocimiento nos afecte. Si durante diez años no leemos como progresa y evoluciona una técnica, cuando llegue la hora de aplicarla nuestra inseguridad será manifiesta.

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Donald y su ascenso

Tengo muchos amigos en EE.UU. de muchas nacionalidades y etnias. En noviembre de 2016 están desanimados, por los resultados de las elecciones y por lo que perciben. Por ellos escribo estas notas, por ellos y para mi. ¿Estamos en 1932? Espero que no.

Lo de Donald tiene una explicación compleja, pero hay muchas partes relacionadas con el trato de la sociedad post-crisis a las generaciones de 36 años y menos.

En segundo lugar, el trato a los blancos con menos nivel de estudios q se han quedado peor, y objetivamente en la parte baja de la sociedad, con menos acceso al lujo y a viajes (sí tienen teles, móviles, coches no tan buenos y cerveza, pero ninguna esperanza de ascenso económico y social).

Otra parte que lo explica es q muchos de allí piensan q 8 años son suficientes y es hora de cambiar, y otra con q tienen cierta tirria por la “aristocracia” de su república.

Todo junto, gloria.

La universidad y la industria adaptada son exactamente lo contrario. Gente educada, en general bien adaptada a la situación y al marco actual, con acceso a fondos (por trabajar duro, eso sí, pero con acceso). Sí hay un riesgo: q una minoría q se sentía desplazada empiece a mandar socialmente y en la calle.

Uno al q sigo en Twitter unió el Brexit a lo de Donald y escribió: “bienvenidos a 1932”. Porque (y esto lo digo yo) este riesgo existe, y esto pasó en Alemania con el ascenso nazi, en la España republicana y en la posguerra franquista. Muchas cuentas por saldar por quienes no son más que una combinación de idiotas, gilipollas y malvados, cuando actúan así.

Es importante mantener la calma, no quejarse más q con gente de confianza, e integrarse lo más posible en la sociedad en la q se está. Resaltar ahora la diferencia no es positivo, negarla tampoco. Escribo esto serio y casi triste, pero lo creo. Los lamentos por ser socialmente desplazado nunca sirven.

Esto es igual q los abusos en el colegio. Integrarse es mejor q quejarse, los gilipollas y malvados intensifican la presión a quienes muestran miedo. Por un lado cuidar de hecho a los abusados y apoyarlos, por otro mostrarse dentro del grupo, no fuera.

Parar, templar y mandar: no contribuir al clima. Afirmar tranquilamente los desechos individuales, destacar la contribución sincera a la sociedad en la q vivimos. Integrarse con las peculiaridades de cada uno, no vivir como un extranjero.

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Aforismos de carreteras (1)

Retomando un texto de Javier Rui-Wamba, recordado en este enlace de Enrique Montalar , y por mi cuando estuve en su conferencia de recuerdos en la Residencia de Estudiantes, pensé en algún aforismo de carreteras, comparando las obras lineales, y en articular las carreteras, con las personas y nuestras vivencias. Primero, los ocho aforismos de

Los ocho aforismos son:

  1. La inestabilidad estructural tiene mucha similitud con la inestabilidad del comportamiento de los seres humanos.
  2. El conocimiento de las reacciones de los apoyos de una estructura es esencial para comprender su comportamiento y evaluar su seguridad.
  3. La fatiga estructural depende, prioritariamente, de la amplitud y frecuencia de las variaciones tensionales.
  4. No es posible conocer el estado tensional de una estructura.
  5. Los ingenieros somos gestores de incertidumbres.
  6. Los materiales y las estructuras que construimos con ellos deben ser resistentes, dúctiles y tenaces. La ductilidad es un puente sobre nuestra ignorancia y la tenacidad estructural expresa su tolerancia al daño.
  7. No se debe calcular una estructura que no se sepa dibujar. No se deben utilizar fórmulas cuyo significado físico se desconoce. No se debe dimensionar con ordenador una estructura que no se sepa calcular manualmente.
  8. Las patologías estructurales son el modo en que nuestras estructuras manifiestan su disgusto por el trato que han recibido en su concepción, proyecto, construcción o utilización.

Y aquí va el primero de carreteras:

Envuelve a tus dificultades (si tienes potencia suficiente, claro)

En nuestra vida tenemos que ir construyendo con estabilidad. Nos puede ocurrir que tengamos pegas, inconvenientes, dificultades, problemas Puedes pensar en una dificultad como una piedra grande, que es más difícil controlar e integrar en el tejido y estructura de tu vida ¿Qué se puede hacer? La ingeniería de carreteras (y otras obras lineales) puede darte una solución.

 Por si no quieres leer hasta el final. O no te interesa particularmente la técnica, resumiré: trabaja para apartar lo que no puedes integrar, y da estabilidad al resto. ¿Como y por qué? Sigue leyendo…

zahorra17 Las obras de tierra se estabilizan al compactarlas durante su construcción. Esto no se puede hacer de una vez. No se puede construir todo el relleno y luego compactarlo. ¿Por qué? Sencillo, nos falta potencia para aplicar energía a algo tan grande, y capacidad de control eficaz de los movimientos que se pueden producir. Solución: construir por capas (nosotros las llamamos “tongadas”, todo gremio desarrolla una jerga, por varios procesos).

 Cada tongada se extiende y luego se estabiliza mediante su compactación. Y aquí viene un juego interesante. ¿Cómo decidimos el espesor de la tongada? Hay cuatro factores actuando en dos direcciones opuestas. Hacia capas más gruesas juegan el rendimiento (más relleno construido cada día) y las piedras gordas q haya en el suelo. Hacía capas más finas juegan la capacidad de control y poder hacer el trabajo con máquinas (recursos, al fin y al cabo) más baratas.

 Cada piedra gruesa es una dificultad. Si la capa tiene el espesor de las piedras gruesas no podemos actuar sobre el resto de las partes, las piedras gruesas (dificultades) nos lo impedirán. Lo mismo ocurre con las dificultades demasiado grandes para ser impiden hacer el resto de tu vida, llevar bien el resto de tus asuntos. Tenemos que decidir si una piedra es tan gorda que nos sobrepasa, o gorda, pero no tanto, y la podemos envolver en el resto del suelo, para estabilizar el conjunto, aunque la piedra gordita, vamos a decir, no se rompa, no desaparezca. ¿Cómo decidimos eso? Evaluando nuestra potencia.

 En carreteras esto se hace con reglas. La más segura es que la capa o togada extendida tenga un espesor  al menos 2,5 veces (dos veces y media) el tamaño de la piedra “gordita”. La condición mínima es que el espesor de la capa supere en treinta centímetros (30 cm) el tamaño de la piedra más grande que toleramos. Así que eso proceso es s cuál es el tamaño de l piedra más grande que nos gustaría usar, con eso decidimos el espesor mínimo de tongada que deberíamos extender, y comprobamos que nuestro equipo es suficientemente potente como para compactar ese espesor. ¿Que ocurre si no es asi? Que tendremos que eliminar las piedras de ese tamaño de nuestra obra, para poder estabilizar una capa más delgada.

2008-08-06-newport-beach-y-utah-593Finalmente, si tenemos éxito, habrá unas piedras que podamos admitir, y otras que no. Y tendremos dos trabajos. Primero, quitar de la obra las piedras demasiado grandes. No pueden ser demasiadas, o habrá que tener una fase de trabajos preliminar: quitarlas. Segundo, estabilizar la capa rodeando las piedras retenidas en un esqueleto de partículas más pequeñas. Lo mismo sucede con los problemas. Si son demasiado grandes, hay que aparcarlos, sacarlos de la escena. Los demás, o los resuelves o los entierras, de manera que no afecten a la estructura de tu vida y esta sea sólida y razonablemente estable.

En la vida, como en las carreteras, viene bien un agente estabilizador.

Muy feliz noviembre

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